#153 Esclavo a todos
"En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh
Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los
sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te
agradó" – Lucas 10:21.
Texto: 1 Corintios 9:16-23
Para mostrar: Un dibujo o foto de un camaleón
Resumen: Debemos ser generosos al llevar el evangelio para ganar otros a Cristo.
Miren este dibujo (o foto) de un camaleón. Este reptil es un lagarto escamoso
que tiene la habilidad de cambiar de color para armonizar con su ambiente. La
lección de hoy es del Apóstol Pablo y como él vino a ser como otros para
proclamar las buenas nuevas del Señor Jesús con ellos.
Lea 1 Corintios 9:16-23
El Apóstol Pablo sabía algo acerca de la naturaleza humana: a las personas le
gustan otros que sean como ellos. Aún en la desteza moderna de vender, a los
vendedores se les enseña el observar al consumidor y convertirse en una imagen
reflectiva de la manera en que la persona se siente y habla para ser más
agradable a la persona. Así que si el prospecto se inclina hacia adelante, el
vendedor lo hace también. Todo esto es para ser más agradable porque los
consumidores le compran a personas que le son agradables.
El Apóstol Pablo hablaba a muchas y diferentes personas acerca de Jesús. Decidió
ser como un siervo o un esclavo ante todos los que se encontraba. Lo hacía para
que le escucharan al hablar de Jesús. Así que cuando estaba con los judíos
hablaba sobre la ley y como Jesús vino a cumplir la ley; a aquellos que no
entendía las leyes de Moisés, les hablaba de manera que pudieran conocer a Jesús
según Dios quería que ellos le conocieran. Con los que era débiles, Pablo
demostraba ser débil para que se pudieran relacionar con lo que él estaba
diciendo de Jesús. Era como un camaleón, armonizando su persona con todos los
que conocía. De esa forma algunos podrían llegar a salvarse al escuchar las
buenas nuevas de Cristo Jesús.
Pablo sabía que tendría una recompensa celestial que duraría por toda la
eternidad al hacer el trabajo que le había sido encargado. Él predicaba el
evangelio gratuitamente. A pesar de que tenía derecho a ser pagado como
predicador, no pidió que le pagaran. Le entusiasmaba compartir su conocimiento
del Señor Jesús con otros. Su recompensa era ver a las personas que, al escuchar
las buenas nuevas, se convertían en cristianos.
Pablo es un gran ejemplo a seguir. Los importantes no somos nosotros, el
importante es Jesús. Debemos dejar que Dios nos use a para contarle a otros
acerca del Señor Jesús No todos a los que le hablemos creerán, pero de todos
modos ese no es nuestro trabajo. Nuesto trabajo es hablarles, y dejarle a Jesús
la salvación de cada persona.
Oremos. Amado Señor Jesús, dame el deseo de contarle a otros sobre Tí. Amén.
©2009 por Jim Kerlin. Todos los derechos reservados. Las traducciones en español
por Zulma M. Corchado de Gavaldá.
Escritura tomada de la Biblia de Estudio NUEVA VERSION INTERNACIONAL®. El derecho de autor© 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional. Todos los derechos reservados mundialmente. Utilizado con el permiso de la Sociedad Bíblica
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