#139 Sansón
No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios,
porque está escrito: "Mía es la venganza; yo pagaré", dice el Señor. - Romanos
12:19 (referencia Deuteronomio 32:35)
Texto: Jueces 13:1-16:31
Para mostrar: una botella de vitaminas (o como alternativa, un cuadro de las
antiguas Torres Gemelas o un afiche del libro Bondage Breaker.)
Resumen: Sansón era un héroe de la fe. Dios le dio a Sansón la fuerza para
luchar contra sus enemigos.
Introducción para niños pequeños:
Hay he traído algunas vitaminas. (Enseñe la botella de vitaminas). Las vitaminas
se encuentran en los alimentos que comes. Algunas personas toman estas vitaminas
para ayudarles a mantenerse saludables. Se dice que una multivitamina con el
mineral llamado hierro te hará fuerte. ¿Has visto a alguna persona
verdaderamente fuerte? Cuando pienso en alguien fuerte, pienso en un hombre
grande con muchos músculos. Pienso en personas que levantan pesas y en
luchadores, personas como Arnold Schwarzenegger, Hulk Hogan y The Rock. La
Biblia nos dice de un hombre fuerte que vivió cerca de 3,100 años atrás (1100
A.C.). Su nombre fue Sansón.
Introducción alterna para niños mayores (de escuela intermedia – séptimo grado
en adelante)
Los ataques de aviones suicidas ocurridos el 11 de septiembre de 2001 fueron
notorios y cerca de 3,000 personas perdieron su vida en las Torres Gemelas de la
Ciudad de Nueva York (y más en el Pentágono y en un campo de Pensilvania). Los
atacantes se vieron como mártires que tomaron venganza sobre un poder dominante:
los Estados Unidos. Ese evento sera recordado por mucho tiempo. Un evento
similar ocurrió alrededor de 3,100 años atrás (1100 A.C.) en la Palestina
antigua. Un hombre fuerte llamado Sansón empujó dos columnas en un templo pagano.
Los ataque de los aviones fueron hechos por el poder humano solamente, pero la
fuerza de Sansón dependió de la ayuda supernatural de Dios, y usada para
destruir a sus enemigos. No actuó en forma suicida en contra de la voluntad de
Dios, sino como un acto de arrepentimiento (al pedirle a Dios que no le
mantuviera vivo, cosa que Dios pudo haber hecho), le pidió a Dios que le
permitiera morir con sus enemigos. En esos días oscuros los filisteos dominaban
el pueblo de Israel, y los israelitas hicieron cosas malas delante de los ojos
de Dios,
Sansón fue el último de los grandes jueces (líderes) del pueblo de Israel. Los
juzgó por 20 años. Se reconoce como uno de los héroes de fe en la Biblia (Hebreos
11:32). Sansón fue dedicado al Señor antes de haber nacido. Él nació durante una
época en que Dios castigó a los Israelitas por hacer cosas malos y “él los
entregó en manos de los filisteos durante cuarenta años” (Jueces 13:1b-NVI).
Sansón hizo un pacto como nazareno de dejarse crecer el pelo y no tomar vino o
bebida fuerte. Éste era un sígno de devoción a Dios.
Algunas personas pensaron que Sansón obtenía su fuerza de su pelo largo, pero
fue el Espíritu del Señor que vino sobre Sansón que le libró del peligro. Siendo
un hombre joven, Sansón despedazó a un león con sus manos. En una batalla mató a
mil filisteos. Era un hombre poderoso y un guerrero temible. Una noche escapó de
una emboscada de medianoche y arrancó las puertas de la entrada de la ciudad,
junto con sus dos postes, con cerrojo y todo y “se las echó al hombro y las
llevó hasta la cima del monte que está frente a Hebrón” (Jueces 16:3 NVI).
Los padres de Sansón se disgustaron cuando él pidió casarse con una mujer
filestea. Los filisteros eran enemigos del pueblo de Israel. Muchos de los
problemas personales que Sansón tuvo se debió a que escogió seguir el consejo de
la mujer filistea en lugar del de Dios. Su amor por Dalila le llevó a confiar en
ella y fue ella quien lo traicionó. Sansón fue capturado, amarrado, cegado y
puesto en prisión. Increíblemente, Dios cambió esa situación en beneficio de los
israelitas. Al final el "’Mía es la venganza; yo pagaré’, dice el Señor” trabajó
en contra de los filisteos.
Sansón fue llevado en cadenas al templo filisteo del dios Dagón, donde ellos se
rieron de Sansón y se alegraron de que fuera capturado. En un acto final de fe,
Sansón le pidió a Dios que le dejara vengarse de los filisteos ya que le habían
cegado. “Entonces Sansón oró al Señor: ’Oh soberano Señor, acuérdate de mí. Oh
Dios, te ruego que me fortalezcas sólo una vez más, y déjame de una vez por
todas vengarme de los filisteos por haberme sacado los ojos”. Y Sansón le dijo:
“Muera yo con los filisteos” Él puso sus manos en los pilares que aguantaban el
templo y los empujó con todas sus fuerzas. Con la ayuda de Dios el techo coyó
sobre cerca de 3,000 hombres y mujeres. “Fueron muchos más los que Sansón mató
al morir, que los que había matado mientras vivía” (Jueces 16:30).
¿Qué podemos aprender de esta historia? Podemos aprender a escuchar y obedecer a nuestros padres, a confíar en el Señor Jesús el cual nos dará fortaleza y nos guiará, a que no debemos actuar con venganza.
©2005 por Jim Kerlin. Todos los derechos reservados. Las traducciones en español por Zulma M. Corchado de Gavaldá.
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