#151 Un mundo perfecto
"Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno. Y vino la
noche, y llegó la mañana: ése fue el sexto día" (Génesis 1:31).
Texto: Génesis 1:31
Objetos: sandalias y bola de playa
Resumen: Dios creó un mundo perfecto. Su creación era muy buena.
¿Estás contento de que se haya terminado el año escolar? (¡Sí!) Ahora que estás
de vacaciones por unas cuantas semanas, lo más probable juegues en tu casa
quizás hasta te vayas de viaje a algún lugar agradable. Me encanta el tiempo de
verano. Me gusta jugar afuera de la casa. Cuando era un jovencito mi familia
acostumbraba salir de vacaciones durante el verano. A veces íbamos a la playa y
jugábamos en la arena. (Enseñe la bola de playa y las sandalias). Siempre era
divertido hacer castillos en la arena y ver cómo las olas le daban. Buscábamos
unas conchas de mar que fueran bonitas para decorar las paredes de los castillos
de arena. Entonces admirábamos el Castillo y decíamos: "Quedó bien". Eso me
recuerda una historia acerca de cómo Dios creó un mundo perfecto.
La historia de hoy se encuentra en Génesis, el primer libro de la Biblia. (Lea
el texto). Dios creó un mundo perfecto en seis días. Al finalizar el sexto día
miró a su alrededor y vio que todo lo que había hecho era muy bueno. Dios puso
al hombre a cargo del mundo que había creado y le dio poder sobre todas las
criaturas en el mar, aire y tierra. Dios creó todos los alimentos que
necesitaríamos. Dios hizo los ríos con agua fresca para tomar. Nos dio aire y
agua limpia, suficiente para comer y una familia. Dios pensó en todo lo que se
necesitaba en un mundo perfecto.
Mucho ha ocurrido desde entonces. El hombre no hizo un buen trabajo al
encargarse de todas las cosas. Llegó el momento en que todo estaba tan mal que
Dios decidió cambiarlo todo tomando unas medidas extremas: un diluvio mundial. Y
Dios nos dio el arcoiris como promesa de que no destruiría más la tierra por
medio de agua. No era el mundo perfecto el que necesitaba la transformación; era
nuestro corazón imperfecto.
Necesitábamos aprender cómo amar a Dios y a otros. Así que Dios envió su Hijo
perfecto a nuestro mundo revuelto para ayudarns. Todos aquellos que creen en el
Señor Jesús recibirán una transformación extrema también. Es la transformación
de su corazón. Él te cambiará desde adentro paa que puedas amarlo y amar también
a otras pesonas. Sólo cuando Jesús regrese es que todas las cosas volverán a ser
perfectas. Pero por ahora, cuidemos de todo lo que Dios nos ha dado en este
mundo, incluyéndonos a nosotros mismos.
Oremos: Querido Señor Jesús, gacias por la belleza de un mundo perfecto. Crea en
mí un corazón limpio para que pueda cuidar al mundo y a las personas que lo
comparten. Amén.
©2008 por Jim Kerlin. Todos los derechos reservados. Las traducciones en español
por Zulma M. Corchado de Gavaldá.
Escritura tomada de la Biblia de Estudio NUEVA VERSION INTERNACIONAL®. El derecho de autor© 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional. Todos los derechos reservados mundialmente. Utilizado con el permiso de la Sociedad Bíblica Internacional.