Lázaro, ven fuera
Texto:
Juan 11:1-45
Resumen: Jesús tiene el poder de resucitarnos de la muerte. Es
natural y apropiado para nosotros que nos aflijamos cuando alguien se muere.
Dedicatoria: En memoria de Pam, nuestra vecina (1959-1998). Te
amamos.
Más o menos una
semana atrás una buena amiga, una vecina, fue llamada por el Señor. Era una
mujer amable, de solo 39 años, quien criaba a sus hijos bien, amaba a su
familia y amigos, y faltará dolorosamente. Murió de cáncer. ¿Alguna vez has
perdido a alguien que amabas? ¿Te preguntaste que pasa cuando morimos?

La resurrección de Lázaro por Benozzo Gozzoli, 1497. Clickea en la imagen para
agrandarla.
Miremos la historia
de Lázaro, quién era un amigo de Jesús. Lázaro estaba enfermo. Estaba tan
enfermo que todos tenían miedo que muriera. Sus hermanas, Marta y María,
llamaron a Jesús para que fuese a curar a Lázaro. Jesús quería a Marta y a
María, pero cuando escuchó esto no se apresuró para ayudarlo. Permaneció en el
mismo lugar por dos días. Nosotros no podemos entenderlo, pero algunas veces
cuando rezamos, Dios no nos responde inmediatamente, o nos da la respuesta que
esperábamos. Luego Jesús les dijo a sus seguidores Lázaro está muerto. Luego
viajó a un pequeño pueblo afuera de Jerusalén llamado Betania. Cuando llegó,
Lázaro había muerto hacía cuatro días.
Cuando Jesús llegó al pueblo, Marta fue a su encuentro. Estaba muy triste.
Estaba molesta porque Jesús no había llegado más rápido, aún ahora, sabía que
Dios le concedería cualquier cosa que pidiese. Jesús dijo,
Tu hermano, resucitará. Al principio, Marta
pensó que Jesús se refería a que levantaría en la resurrección de los creyentes
al final de la vida. No tenía idea que Jesús iba a resucitar a Lázaro ese día.
[Lea en voz alta
Juan 11:25-26]
Después de escuchar a Jesús declarar que tenía el poder de resucitar gente de la
muerte, Marta respondió con fe con una hermosa confesión que Jesús era su Señor
y Salvador. Ella sabía que era el Hijo de Dios y que podía hacer cualquier cosa.
Entonces ella fua a buscar a María, su hermana. María corrió al encuentro de
Jesús y estaba cerca de la cueva del entierro. Ella estaba llorando y muy
triste. Ver a todos llorar por la muerte de Lázaro hirió los sentimientos de
Jesús. Incluso Jesús lloraba con ellos porque también amaba a Lázaro. La Biblia
dice
Jesús lloró. (Verso 35, éste es el verso
memorial mas corto que conozco).
Cuando muere un miembro de la familia o un amigo cercano, nos afligimos.
Significa que nuestros corazones se están rompiendo porque queríamos a esa
persona tanto que la echaremos de menos. Recordamos todos los buenos momentos
que compartimos. Lloramos grandes lagrimas. Es natural y apropiado que lloremos
cuando alguien muere. Algunos niños piensan que llorar es solo para niñas y que
es cosa de maricas. Eso no es verdad. Nota que incluso Jesús lloró cuando Lázaro
murió. Está bien llorar caundo laguien muere porque lo extrañaremos.
María le dijo a Jesús que si él hubiera estado allí Lázaro no hubiera muerto.
Ella había visto a Jesús curar gente y sabía que él podría haber evitado eso.
Ella estaba enojada. Cuando alguien que queremos muere, algunas veces nos
enojamos y decimos cosas que no deberíamos haber dicho a aquél que amamos.
Deberíamos tratar de reconfortar a aquellos que están en la situación que estuvo
Jesús. Jesús le dijo a la gente que retiraran la piedra del sepulcro donde
Lázaro yacía. María pensó que era una mala idea porque el cuerpo se decaería y
apestaría después de estar cuatro días en la tumba. Pero Jesús sabía que El
Padre Dios había causado esta demora. Era para mostrarles que Jesús tenía el
poder sobre la muerte. Jesús se arrodilló y dijo una oración en voz alta,
agradeciéndole a Dios por que iba a hacer. Él había hecho esto como un testigo
de los que estaban mirando. El no hizo esto para lucirse. Incluso cuando vas a
McDonalds o a Hardees, si dices una oración silenciosamente, aunque Dios sabe
que estás agradecido, luego otros alrededor tuyo verán que eres cristiano.
Luego el lloró en voz alta,
Lázaro, ven fuera.
Luego el alma de Lázaro, la cual estaba en el cielo, fue llamada de regreso a su
cuerpo y resucitó de la muerte. Él salió con el paño del entierro todavía
enrollado alrededor suyo. Todos lo vieron y se sorprendieron. ¡Jesús había
resucitado a Lázaro de la muerte! Cuando creemos en Jesús como Señor, cuando
morimos nuestra alma va al cielo y espera la resurrección del cuerpo. Vendrá el
día en que Jesús llamará a todos los creyentes para reunirse con sus cuerpos.
Veremos a nuestros muertos amados otra vez y los reconoceremos. Jesús nos dará
un nuevo cuerpo que durará por siempre. Esto nos da una gran esperanza. Me
recuerda al himno "Cuando todos lleguemos al cielo, ¡que día de regocijo será!
Éste es uno de los más grandes milagros de Jesús y que prueba que él es el Señor
y que tiene el poder sobre la muerte.
El texto sólo versión
Los sermones relacionados:
#16 Resurrección de la Hija de
Jairo
#31 Marta, Marta
©1998 por Jim Kerlin. Todos los derechos reservados.
El
Levantar de Lazarus por Benozzo Gozzoli, 1497, © 2002
Galería Nacional del Art, Washington DC. Utilizado por el permiso.
Escritura
tomada de la Biblia de Estudio NUEVA VERSION INTERNACIONAL®. El derecho
de autor© 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional. Todos los
derechos reservados mundialmente. Utilizado con el permiso de la
Sociedad Bíblica Internacional.
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