Daniel en la Fosa de los
Leones
Texto:
Daniel 6:4-27
Objeto:
un póster de Daniel en la fosa de los leones.
Resumen:
Daniel era un gran hombre de fe y orador. Cuando tuvo que elegir entre
rezarle a Dios o enfrentar la muerte por sus creencias. Él fue fiel a Dios.
Él fue protegido toda la noche por un ángel cuando fue arrojado en una fosa
de leones. Tenemos su ejemplo de ser fieles y pararnos por Dios.
¿Fuiste alguna vez al
zoológico? ¿Vistes a los leones en una fosa? ¿Los cuidadores del zoológico te
dejaron entrar con los leones y tocarlos? [no] Por supuesto que no. Los leones
son feroces y podrían lastimarte. Hoy les voy a contar una historia de la Biblia
acerca de un hombre llamado Daniel. Una vez tuvo que pasar toda la noche en la
fosa de los leones.
Dieron a Daniel un trabajo superior en el reino de Darío porque él era un
trabajador duro y fiel. Esto hizo poner celosos a otros príncipes. La única
manera que podrían encontrarlo en falta era hacer una ley que estuviese en
contra de sus creencias religiosas. Los príncipes le hicieron una trampa al rey
y consiguieron aprobar una ley que decía que nadie podía pedir petición a Dios o
a un hombre, excepto el rey por treinta días.
Daniel era un
hombre de rezo. Él tenía un hábito de rezarle a Dios tres veces por día.
Daniel sabía de la ley, pero él continuó rezando cada día como siempre lo
hacía. Al rey Darío le simpatizaba Daniel, pero los príncipes le contaron
que Daniel no había cumplido la ley, el rey tenía que castigar a Daniel. Él
se dio cuenta demasiado tarde que los príncipes que lo habían engañado para
aprobar aquella ley.
El rey ordenó que Daniel sea castigado dentro de la fosa de los leones. El
rey esperaba que el Dios de Daniel lo entregara, diciendo,
El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te
libre. Una larga piedra fue puesta sobre la fosa de los leones y
fue sellada. El rey estaba tan preocupado por Daniel que no podía dormir a
la noche. Lo primero que hizo el rey a la mañana siguiente fue ir a ver si
Daniel había muerto. El gritó para ver si Daniel estaba vivo y el le
respondió,
Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los
leones, para que no me hiciesen daño.
E rey estaba muy contento y Daniel fue liberado de la fosa de los leones.
Luego llevó a los hombres que habían acusado a Daniel y los arrojaron a
ellos. Los leones los rasgaron en
pedazos antes que pudieran tocar el piso.
¿Alguna vez tuviste momentos en que abandonaste lo que creías? Aquí en
América, somos bendecidos al tener una gran libertad religiosa. Somos libres
de rezar privadamente a Dios a cualquier hora y lugar sin romper las leyes.
Mucha gente en el mundo todavía no tiene esa libertad básica. Podemos
agradecer a Jesús de tener ese privilegio. Podemos tomar a Daniel como un
ejemplo de levantarse por nuestra libertad religiosa, y por ser fieles a
Jesús a toda costa.
El texto sólo versión
Los sermones
relacionados:
#29
David y Goliat
#72
El compromiso de Pedro
©1997 por Jim Kerlin. Todos los derechos reservados.
Escritura tomada de la Biblia
de Estudio NUEVA VERSION INTERNACIONAL®. El derecho de autor© 1973, 1978, 1984
Sociedad Bíblica Internacional. Todos los derechos reservados mundialmente.
Utilizado con el permiso de la Sociedad Bíblica Internacional.
|