Esclavo a todos
En aquella misma hora Jesús se
regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo
te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste
estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños.
Sí, Padre, porque así te agradó.
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Lucas 10:21
Texto:
1 Corintios 9:16-23
Para
mostrar:
Un dibujo o foto de un camaleón
Resumen:
Debemos ser generosos al llevar el evangelio para ganar otros a Cristo.
Miren este dibujo (o foto) de un camaleón. Este reptil es un lagarto
escamoso que tiene la habilidad de cambiar de color para armonizar con
su ambiente. La lección de hoy es del Apóstol Pablo y como él vino a ser
como otros para proclamar las buenas nuevas del Señor Jesús con ellos.
Lea
1 Corintios 9:16-23
El Apóstol Pablo sabía algo acerca de la naturaleza humana: a las
personas le gustan otros que sean como ellos. Aún en la desteza moderna de
vender, a los vendedores se les enseña el observar al consumidor y
convertirse en una imagen reflectiva de la manera en que la persona se
siente y habla para ser más agradable a la persona. Así que si el prospecto
se inclina hacia adelante, el vendedor lo hace también. Todo esto es para
ser más agradable porque los consumidores le compran a personas que le son
agradables.
El Apóstol Pablo hablaba a muchas y diferentes personas acerca de Jesús.
Decidió ser como un siervo o un esclavo ante todos los que se encontraba. Lo
hacía para que le escucharan al hablar de Jesús. Así que cuando estaba con
los judíos hablaba sobre la ley y como Jesús vino a cumplir la ley; a
aquellos que no entendía las leyes de Moisés, les hablaba de manera que
pudieran conocer a Jesús según Dios quería que ellos le conocieran. Con los
que era débiles, Pablo demostraba ser débil para que se pudieran relacionar
con lo que él estaba diciendo de Jesús. Era como un camaleón, armonizando su
persona con todos los que conocía. De esa forma algunos podrían llegar a
salvarse al escuchar las buenas nuevas de Cristo Jesús.
Pablo sabía que tendría una recompensa celestial que duraría por toda la
eternidad al hacer el trabajo que le había sido encargado. Él predicaba el
evangelio gratuitamente. A pesar de que tenía derecho a ser pagado como
predicador, no pidió que le pagaran. Le entusiasmaba compartir su
conocimiento del Señor Jesús con otros. Su recompensa era ver a las personas
que, al escuchar las buenas nuevas, se convertían en cristianos.
Pablo es un gran ejemplo a seguir. Los importantes no somos nosotros, el
importante es Jesús. Debemos dejar que Dios nos use a para contarle a otros
acerca del Señor Jesús No todos a los que le hablemos creerán, pero de todos
modos ese no es nuestro trabajo. Nuesto trabajo es hablarles, y dejarle a
Jesús la salvación de cada persona.
Oremos. Amado Señor Jesús, dame el deseo de contarle a otros sobre Tí.
Amén.
El texto sólo
versión
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#62 Tesoro en el Cielo
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Listo para Servir
©2009 por Jim Kerlin.Todos los derechos reservados. Las traducciones en
español por Zulma M. Corchado de Gavaldá.
Escritura tomada
de la Biblia de Estudio NUEVA VERSION INTERNACIONAL®. El derecho de autor© 1973,
1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional. Todos los derechos reservados
mundialmente. Utilizado con el permiso de la Sociedad Bíblica Internacional.
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