Sansón
No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el
castigo en las manos de Dios, porque está escrito: "Mía es la venganza; yo
pagaré", dice el Señor. -
Romanos 12:19
(referencia
Deuteronomio 32:35)
Texto:
Jueces 13:1-16:31
Para mostrar:
una botella de vitaminas (o como alternativa, un cuadro de las antiguas Torres
Gemelas o un afiche del libro Bondage Breaker.
Resumen:
Sansón era un héroe de la fe. Dios le dio a Sansón la fuerza para luchar contra
sus enemigos.
Introducción para niños pequeños:
Hay he traído algunas vitaminas. (Enseñe la botella de vitaminas). Las vitaminas
se encuentran en los alimentos que comes. Algunas personas toman estas vitaminas
para ayudarles a mantenerse saludables. Se dice que una multivitamina con el
mineral llamado hierro te hará fuerte. ¿Has visto a alguna persona
verdaderamente fuerte? Cuando pienso en alguien fuerte, pienso en un hombre
grande con muchos músculos. Pienso en personas que levantan pesas y en
luchadores, personas como Arnold Schwarzenegger, Hulk Hogan y The Rock. La
Biblia nos dice de un hombre fuerte que vivió cerca de 3,100 años atrás (1100
A.C.). Su nombre fue Sansón.
Introducción alterna para niños mayores (de escuela
intermedia – séptimo grado en adelante):
Los ataques de aviones suicidas ocurridos el 11 de septiembre de 2001 fueron
notorios y cerca de 3,000 personas perdieron su vida en las Torres Gemelas
de la Ciudad de Nueva York (y más en el Pentágono y en un campo de
Pensilvania). Los atacantes se vieron como mártires que tomaron venganza
sobre un poder dominante: los Estados Unidos. Ese evento sera recordado por
mucho tiempo. Un evento similar ocurrió alrededor de 3,100 años atrás (1100
A.C.) en la Palestina antigua. Un hombre fuerte llamado Sansón empujó dos
columnas en un templo pagano. Los ataque de los aviones fueron hechos por el
poder humano solamente, pero la fuerza de Sansón dependió de la ayuda
supernatural de Dios, y usada para destruir a sus enemigos. No actuó en
forma suicida en contra de la voluntad de Dios, sino como un acto de
arrepentimiento (al pedirle a Dios que no le mantuviera vivo, cosa que Dios
pudo haber hecho), le pidió a Dios que le permitiera morir con sus enemigos.
En esos días oscuros los filisteos dominaban el pueblo de Israel, y los
israelitas hicieron cosas malas delante de los ojos de Dios,
Sansón fue el último de los grandes jueces (líderes) del pueblo de Israel.
Los juzgó por 20 años. Se reconoce como uno de los héroes de fe en la Biblia
(Hebreos
11:32). Sansón fue dedicado al Señor antes de haber nacido. Él nació
durante una época en que Dios castigó a los Israelitas por hacer cosas malos
y
“él los entregó en manos de los filisteos durante cuarenta
años” (Jueces
13:1). Sansón hizo un pacto como nazareno de dejarse crecer el pelo y no
tomar vino o bebida fuerte. Éste era un sígno de devoción a Dios.
Algunas personas pensaron que Sansón obtenía su fuerza de su pelo largo,
pero fue el Espíritu del Señor que vino sobre Sansón que le libró del
peligro. Siendo un hombre joven, Sansón despedazó a un león con sus manos.
En una batalla mató a mil filisteos. Era un hombre poderoso y un guerrero
temible. Una noche escapó de una emboscada de medianoche y arrancó las
puertas de la entrada de la ciudad, junto con sus dos postes, con cerrojo y
todo y “se las echó al hombro y las llevó hasta la
cima del monte que está frente a Hebrón”
(Jueces
16:3).
Los padres de Sansón se disgustaron cuando él pidió casarse con una mujer
filestea. Los filisteros eran enemigos del pueblo de Israel. Muchos de los
problemas personales que Sansón tuvo se debió a que escogió seguir el
consejo de la mujer filistea en lugar del de Dios. Su amor por Dalila le
llevó a confiar en ella y fue ella quien lo traicionó. Sansón fue capturado,
amarrado, cegado y puesto en prisión. Increíblemente, Dios cambió esa
situación en beneficio de los israelitas. Al final el
"’Mía es la venganza; yo pagaré’, dice el Señor” trabajó en
contra de los filisteos.
Sansón fue llevado en cadenas al templo filisteo del dios Dagón, donde ellos
se rieron de Sansón y se alegraron de que fuera capturado. En un acto final
de fe, Sansón le pidió a Dios que le dejara vengarse de los filisteos ya que
le habían cegado. “Entonces Sansón oró al Señor: ’Oh soberano Señor,
acuérdate de mí. Oh Dios, te ruego que me fortalezcas sólo una vez más, y
déjame de una vez por todas vengarme de los filisteos por haberme sacado los
ojos”.
Y Sansón le dijo: “Muera yo con los filisteos”
Él puso sus manos en los pilares que aguantaban el templo y los empujó con
todas sus fuerzas. Con la ayuda de Dios el techo coyó sobre cerca de 3,000
hombres y mujeres. “Fueron muchos más los que
Sansón mató al morir, que los que había matado mientras vivía” (Jueces
16:30).
¿Qué podemos aprender de esta historia? Podemos aprender a
escuchar y obedecer a nuestros padres, a confíar en el Señor Jesús el cual
nos dará fortaleza y nos guiará, a que no debemos actuar con venganza.
El texto sólo
versión
Los sermones relacionados:
#14 José y la
Túnica de Colores
#57
Fuerza en debilidad
©2005 por Jim Kerlin. Todos los derechos reservados. Las traducciones en español
por Zulma M. Corchado de Gavaldá.
Escritura tomada
de la Biblia de Estudio NUEVA VERSION INTERNACIONAL®. El derecho de autor© 1973,
1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional. Todos los derechos reservados
mundialmente. Utilizado con el permiso de la Sociedad Bíblica Internacional.
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